Presentación del catálogo
(con la presencia del artista y los escritores)
Viernes 9 de octubre, 20:00h
Presentamos este catálogo de Amancio González con la intención de que preserve la exposición “Anatomía de un caballo” y sea un lugar de encuentro para las creaciones del escultor.
Reunimos en él las fotografías de las piezas de la muestra que realizó Gus Berrueta con las miradas transcritas de Luis Artigue, Gabriel Quindós, Daniel Rodríguez Rodero y Juan Carlos Pajares, junto al texto crítico de María Pérez Fernández, que nos ayuda a situar y comprender la trayectoria y el particular lenguaje escultórico de Amancio.
El resultado es la memoria de trabajo de un escultor que hace que convivan la fuerza de la materia y una extraordinaria sensibilidad. Hierro y bronce adquieren a través de sus manos movilidad y fragilidad.
Amancio trabaja con una gran libertad, pero también desde el conocimiento y la experiencia de quien lleva muchos años interrogándose sobre la escultura.
Del 4 de septiembre al 10 de octubre de 2026
En las esculturas de Amancio González (Villahibiera de Rueda, León, 1965), el cuerpo parece encontrarse siempre al borde de su propia transformación. Algo permanece, pero algo también se ha desplazado
Siglo y medio después de los experimentos visuales de Eadweard Muybridge, Amancio González continúa investigando el movimiento a través de diferentes figuras zoomórficas que son ahora uno de los ejes de su composición. El otro, como viene siendo habitual, está formado por elementos geométricos. De esta manera, nos introduce en un juego en el que lo orgánico y lo inorgánico se complementan. Cubos, prismas y todo tipo de volúmenes abstractos rompen y reconfiguran la idea que teníamos del caballo, pero también de algunos de los representantes de la esfera celeste. El artista nos obliga a completar la imagen en nuestra cabeza al tiempo que refuerza la gracia motriz del corcel, que es siempre el mismo. Uno de ellos, encabritado, se aleja del que hizo Edgar Degas, pues es la propia geometría la que, al cortarlo, lo enloquece. Otros, si bien menos retorcidos, igualmente ganan dinamismo con esta interpretación al avanzar hacia el campo expandido
Amancio no es el inventor de esta fisionomías, pero ¿qué sentido tendría que lo fuese cuando las representaciones de estos cuerpos llevan entre nosotros desde la Antigüedad? Durante los últimos siglos han sido muchos lo que han dado vueltas desde distintas perspectivas a las constelaciones, como Ptolomeo, Mercator o Hevelius. El artista ha encontrado en ellos el punto de partida de una nueva etapa en la que continúa aportando esculturas, como dijo Antonio Gamoneda, que contienen un realismo amplificado y encierran una terrible clausura existencial
Texto y diseño gráfico: María Pérez Fernández